Siento la rudeza del título. Todos sabéis lo que realmente quiero decir con la palabra botones, lo único que para que el señor Google no me censure he tenido que edulcorar la palabra cojones. Se me ha escapado lo prometo, yo no quería...
Tras un retiro voluntario de unos cuantos (bastantes) meses de las pistas de pádel, el pasado sábado volví a la carga oficialmente.
Cuando hace algo más de un año le dije a mi padre (súper ilusionada, por cierto) que iba a comprarme una bicicleta, pensó que era un simple capricho. Cuando el pasado día 21 de julio le dije que había comprado otra bici mejor, sé que su corazoncito palpitó.



