Siento la rudeza del título. Todos sabéis lo que realmente quiero decir con la palabra botones, lo único que para que el señor Google no me censure he tenido que edulcorar la palabra cojones. Se me ha escapado lo prometo, yo no quería...
Tras superar una primavera algo complicada y un final de verano difícil, ahora que el otoño ha llegado para quedarse, siento que es el momento de parar. Parar, reflexionar y asimilar que todo lo que ha ocurrido, ocurre y está por sucederme, es por una simple razón: es lo que el destino tiene dispuesto para mi.

